devolución de acciones de Bankia¿Cómo y cuándo reclamar la devolución de acciones de Bankia? El Tribunal Supremo ha anulado los contratos de compra de acciones emitidas en oferta pública por Bankia debido a que la publicidad de los folletos explicativos aportaba cifras que no se correspondían con las reales. Más concretamente, porque en la publicidad de su salida a bolsa había “graves inexactitudes” que llevaron a los compradores a errores de consentimiento.
La sentencia deja claro además que la vía penal abierta en relación con este asunto y que está actualmente en marcha en la Audiencia Nacional no paraliza la ejecución de su fallo en la jurisdicción civil.
¿Y qué supone esto? Bankia deberá devolver más de mil millones de euros, posiblemente mucho más, a quienes lo demanden a través de los tribunales.
¿Y cómo deberá ser esa demanda? Pues es importante el cómo, pero también el cuándo. En cuanto a la primera cuestión, lo aconsejable es presentar una demanda en los juzgados dentro de la llamada jurisdicción civil, una de las especialidades de Are2.  
Como abogados, podemos decir claramente a aquellos inversores que conserven o hayan vendido sus títulos que pueden recuperar su dinero más los intereses generados por el transcurso del tiempo y las costas. Éstas costas serán nuestros honorarios, por lo que el pleito no les costará dinero. Y además, les ofreceremos algo muy especial: puntos jurídicos, lo llamamos. Lo que cobremos en costas se lo devolveremos en descuento para que cuando vuelvan a necesitar un abogado cuenten con nosotros a precio de amigo.
Pero decíamos antes que es importante también el cuándo: porque hay plazos. Y esos plazos podrían terminar en mayo de 2016, de modo que las demandas por nulidad de contrato han de presentarse antes de esa fecha. Nos referimos a las que se basen en el ya citado más arriba error de consentimiento.
Caben otro tipo de acciones, llamadas subsidiarias, basadas en el incumplimiento del contrato por parte de Bankia. En éstas el plazo será mucho más amplio, como también lo será para demandas por daños y perjuicios. Pero la vía abierta por el Supremo es clara respecto al primero de los supuestos.