En el supuesto de denegación de la nulidad de una compraventa, por motivos que considere el juzgador o simplemente por el hecho de la acción de nulidad prescribe a los cuatro años, tal y como, establece el artículo 1301:

  • La acción de nulidad sólo durará cuatro años. Este tiempo empezará a correr:
  • En los casos de intimidación o violencia, desde el día en que éstas hubiesen cesado.
  • En los de error, o dolo, o falsedad de la causa, desde la consumación del contrato.
  • Cuando la acción se refiera a los contratos celebrados por los menores o incapacitados, desde que salieren de tutela.
  • Si la acción se dirigiese a invalidar actos o contratos realizados por uno de los cónyuges sin consentimiento del otro, cuando este consentimiento fuere necesario, desde el día de la disolución de la sociedad conyugal o del matrimonio salvo que antes hubiese tenido conocimiento suficiente de dicho acto o contrato.

Reclamación por daños y perjuicio en el caso de denegación de nulidad de compraventa

Es interesante contemplar la posibilidad de una acción de reclamación por daños y perjuicios puesto que la posibilidad de ejercitarla prescribe a los 15 años, puesto que si no se ha logrado la restitución del objeto por vía de la nulidad hay que contemplar otras alternativas.

Reclamación de daños y perjuicios viene definida en el artículo 1101:

Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.

Para que proceda la reclamación se deberá acreditar la producción de un daño, siendo el demandante quien soporte la carga de la prueba.

El Tribunal Supremo establece en numerosas sentencias, entre ellas la de 29 de enero de 2010,  que es imprescindible probar la existencia de los daños y perjuicios cuya indemnización se reclama. El incumplimiento de un contrato no implica por sí solo la existencia de daños y perjuicios, que han de ser alegados y probados, y han de derivarse del pretendido incumplimiento. Por lo tanto, es necesario demostrar la existencia real de los daños y perjuicios para que la obligación de resarcimiento nazca y sea exigible.

Asimismo, debe existir una relación de causalidad entre el incumplimiento contractual y el daño producido.

Por ello si usted cree que se encuentra en una situación de tales características, lo que debe de hacer es concertar una cita con nosotros, la primera consulta es gratuita y en ella le explicaremos el procedimiento que debe de seguir; por ello puede contactar con nosotros en los teléfonos 91-5472525, 665508441 o 902-447722, o a través de nuestro correo abogados@are2abogados.com y si nos indica su número de teléfono y su nombre, nos ponderemos en contacto con usted para darle una cita.

 

María Jesús Barreñada - Are2 Abogados
Articulo de reflexión realizado por María Jesús Barreñada Muñoz, letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, con más de 23 años de experiencia profesional.