Derecho del Menor. Normas principales que protegen los derechos de los menores

Derecho del Menor. Normas principales que protegen los derechos de los menores

Derecho del Menor Desarrollado. En todo procedimiento que implique una ruptura familiar y existan menores, lo que se debe de proteger siempre es el derecho de los menores, es por ello que es conveniente destacar la siguiente normativa en relación a los derechos de los menores:

La Declaración de los Derechos del Niño, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, estableció que los niños, por su falta de madurez física y mental, necesitan cuidados especiales, incluida la debida protección legal, indicando que tanto antes como después del nacimiento, el niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la Ley y otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad.

La Constitución española fijó la mayoría de edad en los 18 años. Para el cómputo de los años se incluirá completo el día del nacimiento. Sus representantes legales son las personas que tienen la patria potestad o tutela del menor no emancipado, lo normal es que los representantes legales del menor sean sus padres, los cuales tienen que velar y preocuparse pro ellos, lo cual implica y supone: alimentarlos, educarlos, representarlos y administrar sus bienes.

Pero no solo tienen obligaciones los padres con los hijos, también los tienen los hijos con los padres, ya que mientras convivan con ellos y estén bajo su patria potestad como obedecerlos, respetarles y contribuir según sus posibilidades al sostenimiento familiar.

La capacidad del menor de edad se encuentra limitada con el objetivo de evitar que la posible responsabilidad que pueda derivarse de sus actuaciones, le perjudique. Así, para la realización de determinados actos necesitará el consentimiento de sus representantes legales.

Los bienes pertenecen a los hijos no emancipados así como todo lo que adquieran con su trabajo y serán los padres los que deberán administrar estos bienes con la misma diligencia que los suyos propios, cumpliendo las obligaciones generales como todo administrador.

Los padres podrán destinar dichos bienes al sostenimiento de las cargas familiares sin estar obligados a rendir cuentas. Se exceptúan aquellos bienes donados o dejados a los hijos especialmente para su educación o carrera, pero si los padres carecieran de medios podrán pedir al juez que se les entregue la parte que proceda. No será necesaria autorización judicial si el menor hubiese cumplido dieciséis años y lo consintiera en documento público.

Sin embargo, hay algunos supuestos en los que los padres no podrán administrar los bienes de sus hijos menores no emancipados. Estos casos son:

  1. Los bienes donados por otra persona de forma gratuita habiéndolo ordenado de forma expresa. En estos casos se cumplirá estrictamente la voluntad del donante.
  2. Los adquiridos por herencia en que uno o ambos progenitores hubieran sido desheredados, o no hubieran podido heredar por causas de indignidad. En estos supuestos, los bienes serán administrados por la persona designada por el fallecido y, en su defecto y sucesivamente, por el progenitor no desheredado o por un administrador judicial especialmente nombrado.
  3. Los que el hijo mayor de dieciséis años hubiera adquirido con su trabajo. Los actos de administración ordinaria serán realizados por el hijo, que necesitará el consentimiento de los padres para los que excedan de ella.
  4. Siempre que en algún asunto el padre y la madre tengan un interés opuesto al de sus hijos no emancipados, se nombrará a un defensor que representará al menor. Se procederá también a este nombramiento cuando los padres tengan un interés opuesto al del hijo menor emancipado cuya capacidad deban completar.
  5. Si el conflicto de intereses existiera sólo con uno de los progenitores, corresponde al otro por ley y sin necesidad de especial nombramiento representar al menor o completar su capacidad.

Cuando la administración de los padres ponga en peligro el patrimonio del hijo, el juez, a petición del propio hijo, del Ministerio Fiscal o de cualquier pariente del menor, podrá adoptar las medidas oportunas para la seguridad de los bienes del menor, y exigir fianza para la continuación en la administración por parte de los padres, o incluso si lo considerase oportuno, nombrar un administrador.

Los padres necesitan autorización judicial para:

  1. Renunciar a aquellos derechos de los que son titulares sus hijos menores
  2. Ceder la titularidad de derechos
  3. Renunciar a herencias de sus hijos.

Edad Penal de los menores:

La ley establece la responsabilidad penal de los mayores de 14 años y menores de 18 por la comisión de delitos y faltas del Código Penal.

A los menores de 14 años se les aplica la normativa de protección de menores del Código Civil.

En derecho penal ha de primar el interés superior del menor pero también se tiene en cuenta el interés de la víctima del hecho cometido por ese menor, estableciendo un procedimiento rápido y poco formalista para el resarcimiento de los daños y perjuicios, dotando de amplias facultades al juez de Menores.
Los padres o tutores son los responsables solidarios de los hechos cometidos por sus hijos menores.

Una vez tramitado el correspondiente procedimiento, el juez impondrá a los menores una serie de medidas a fin de que salden sus responsabilidades.

  1. Estas pueden ser de diversos tipos y comprenden desde la amonestación hasta el internamiento en régimen cerrado. A la hora de establecerlas los Jueces tendrán en cuenta especialmente la edad, las circunstancias personales y sociales, la personalidad y el interés del menor.
  2. Si el menor es responsable de varios hechos delictivos, se le podrán imponer una o varias medidas
  3. Si la misma conducta puede constituir una, dos o más infracciones se sancionarán la más grave.
  4. Si los hechos cometidos sean considerados faltas, se podrán imponer a las menores medidas como: la amonestación, trabajos en beneficio de la comunidad, retirada del permiso de conducir, alejamiento de la víctima, realización de tareas socioeducativas y, en los casos más graves, medidas de libertad vigilada.

Sólo en caso de que los hechos cometidos por el menor se califiquen como un delito por el Código Penal, se podrán imponer medidas de internamiento en régimen cerrado.

  1. La duración de las medidas que se impongan al menor no podrán superar los dos años, excepto en el caso de los internamientos en régimen cerrado, que en los casos más graves podrán alcanzar los ocho años.
  2. Las medidas que tengan un plazo superior a los dos años habrán prescrito a los tres años de la comisión de los hechos. Las restantes medidas prescribirán a los dos años, excepto la amonestación, las prestaciones en beneficio de la comunidad y el arresto con tareas de fin de semana, que prescribirán al año. Las faltas prescribirán a los tres meses, mientras que en el caso de los delitos, los más graves prescribirán según lo establecido en el Código Penal.

Según Naciones Unidas, el término “niño” es aplicable a cualquier menor de 18 años, a no ser que la legislación de cada Estado miembro determine lo contrario.

El uso de nuevas tecnologías puede suponer muchos peligros para los más vulnerables. Según la Agencia de Calidad de Internet (IQUA), estos peligros se podrían clasificar de la siguiente manera:

  1. Personales. Aquellos riesgos que consisten en la existencia de distintos acosadores que utilizan los foros, los chats y los programas de mensajería instantánea tipo Messenger para lograr captar a sus víctimas, menores de edad.
  2. De contenido. Estos peligros se refieren al acceso, voluntario o involuntario, a contenidos como imágenes, vídeos o textos violentos, de carácter sexual, racista, xenófobo o sectario.
  3. De adicción: Este riesgo se refiere al comportamiento que pueden adquirir los niños de dependencia del uso de Internet.

La Unión Europea ha elaborado mediante las Recomendaciones 98/560/CE y 2006/952CE los primeros documentos a escala europea sobre la protección de los menores ante los contenidos perjudiciales o ilegales de Internet y resto de medios audiovisuales y escritos.

A nivel estatal la Ley Orgánica de Protección de Datos regula la circulación y protección de los datos de carácter persona, su uso en Internet y el uso que se hace de imágenes, datos personales o vídeos en la red, estableciendo fuertes multas para los infractores en el caso de ser invada la intimidad y privacidad de una persona. Se exceptúan aquellas conductas que sean considerables como punibles según el Código Penal, tales como pornografía infantil, etc. Asimismo se regulan los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición a los datos de carácter personal.

El legislador también establece la obligación del responsable del fichero para que garantice que se ha probado de modo efectivo la edad del menor y la autenticidad del consentimiento prestado en su caso, por los padres, tutores o representantes legales.

La ley prevé que se pueden tratar datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la ley exija la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela. En el caso de los menores de catorce años se requerirá el consentimiento de los padres o tutores.

Respecto del correo electrónico, el mayor de edad debe tener las claves de la cuenta de correo del menor para poder llevar un control. La propia cuenta debe habilitarse con filtros de correo no deseado, para evitar spam y archivos poco recomendables.

Normas principales que protegen los derechos de los menores

Convención sobre los Derechos del niño.

Introducimos textualmente la ratificación de 30 de noviembre de 1990 de la Convención de 20 de noviembre de 1989 sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Derechos del Menor. Artículo 1.

Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la Ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.

Derechos del Menor. Artículo 2.

  1. Los Estados partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin distinción alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales.
  2. Los Estados partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus tutores o de sus familiares.

Derechos del Menor. Artículo 3.

  1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los Tribunales, las autoridades administrativas o los ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño.
  2. Cuando esa separación sea resultado de una medida adoptada por un Estado parte, como la detención, el encarcelamiento, el exilio, la deportación o la muerte -incluido el fallecimiento debido a cualquier causa mientras la persona esté bajo la custodia del Estado- de uno de los padres del niño, o de ambos, o del niño, el Estado parte proporcionará cuando se le pida, a los padres, al niño o, si procede, a otro familiar, información básica acerca del paradero del familiar o familiares ausentes, a no ser que ello resultase perjudicial para el bienestar del niño. Los Estados partes se cerciorarán, además, de que la presentación de tal petición no entrañe por si misma consecuencias desfavorables para la persona o personas interesadas.

Derechos del Menor. Artículo 10.

  1. De conformidad con la obligación que incumbe a los Estados partes a tenor de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 9, toda solicitud hecha por un niño o por sus padres para entrar en un Estado parte o para salir del a los efectos de la reunión de la familia será atendida por los Estados partes de manera positiva, humanitaria y expeditiva. Los Estados partes garantizarán, además, que la presentación de tal petición no traerá consecuencias desfavorables para los peticionarios ni para sus familiares.
  2. El niño cuyos padres residan en Estados diferentes tendrá derecho a mantener periódicamente, salvo en circunstancias excepcionales, relaciones personales y contactos directos con ambos padres. Con tal fin, y de conformidad con la obligación asumida por los Estados partes en virtud del párrafo 1 del artículo 9, los Estados partes respetarán el derecho del niño y de sus padres a salir de cualquier país, incluido el propio, y de entrar en su propio país. El derecho de salir de cualquier país estará sujeto solamente a las restricciones estipuladas por Ley y que sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral pública o los derechos y libertades de otras personas y que estén en consonancia con los demás derechos reconocidos por la presente Convención.

Derechos del Menor. Artículo 11.

  1. Los Estados partes adoptarán medidas para luchar contra los traslados ilícitos de niños al extranjero y la retención ilícita de niños en el extranjero.
  2. Para este fin, los Estados partes promoverán la concertación de acuerdos bilaterales o multilaterales o la adhesión a acuerdos existentes.

Derechos del Menor. Artículo 12.

  1. Los Estados partes garantizarán al niño, que esté en condiciones de formarse un juicio propio, el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño.
  2. Con tal fin, se dará en particular al niño oportunidad de ser escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que afecte al niño, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas de procedimiento de la Ley nacional.

Derechos del Menor. Artículo 13.

  1. El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño.
  2. El ejercicio de tal derecho podrá estar sujeto a ciertas restricciones, que serán únicamente las que la Ley prevea y sean necesarias:
    1. Para el respeto de los derechos o la reputación de los demás; o
    2. Para la protección de la seguridad nacional o el orden público o para proteger la salud o la moral públicas.

Derechos del Menor. Artículo 14.

  1. Los Estados partes respetarán el derecho del niño a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.
  2. Los Estados partes respetarán los derechos y deberes de los padres y, en su caso, de los representantes legales, de guiar al niño en el ejercicio de su derecho de modo conforme a la evolución de sus facultades.
  3. La libertad de profesar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente a las limitaciones prescritas por la Ley que sean necesarias para proteger la seguridad, el orden, la moral o la salud públicos o los derechos y libertades fundamentales de los demás.

Derechos del Menor. Artículo 15.

  1. Los Estados partes reconocen los derechos del niño a la libertad de asociación y a la libertad de celebrar reuniones pacíficas.
  2. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos distintas de las establecidas de conformidad con la Ley y que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional o pública, el orden público, la protección de la salud y la moral públicas o la protección de los derechos y libertades de los demás.

Derechos del Menor. Artículo 16.

  1. Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación.
  2. El niño tiene derecho a la protección de la Ley contra esas injerencias o ataques.

Derechos del Menor. Artículo 17.

Los Estados partes reconocen la importante función que desempeñan los medios de comunicación y velarán por que el niño tenga acceso a información y material procedentes de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y su salud física y mental.
Con tal objeto, los Estados partes:

  1. Alentarán a los medios de comunicación a difundir información y materiales de interés social y cultural para el niño, de conformidad con el espíritu del artículo 29.
  2. Promoverán la cooperación internacional en la producción, el intercambio y la difusión de esa información y esos materiales procedentes de diversas fuentes culturales, nacionales e internacionales.
  3. Alentarán la producción y difusión de libros para niños;
  4. Alentarán a los medios de comunicación a que tengan particularmente en cuenta las necesidades lingüísticas del niño perteneciente a un grupo minoritario o que sea indígena;
  5. Promoverán la elaboración de directrices apropiadas para proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar, teniendo en cuenta las disposiciones de los artículos 13 y 18.

Derechos del Menor. Artículo 18.

  1. Los Estados partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el desarrollo del niño. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales la responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del niño.
  2. A los efectos de garantizar y promover los derechos enunciados en la presente Convención, los Estados partes prestarán la asistencia apropiada a los padres y a los representantes legales para el desempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza del niño y velarán por la creación de instituciones, instalaciones y servicios para el cuidado de los niños.
  3. Los Estados partes adoptarán todas las medidas apropiadas para que los niños cuyos padres trabajan tengan derecho a beneficiarse de los servicios e instalaciones de guarda de niños para los que reúnan las condiciones requeridas.

Derechos del Menor. Artículo 19.

  1. Los Estados partes adoptarán todas las medidas legislativas administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.
  2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial.

Derechos del Menor. Artículo 20.

  1. Los niños temporal o permanentemente privados de su medio familiar, o cuyo superior interés exija que no permanezcan en ese medio, tendrán derecho a la protección y asistencia especiales del Estado.
  2. Los Estados partes garantizarán, de conformidad con sus leyes nacionales, otros tipos de cuidado para esos niños.
  3. Entre esos cuidados figurarán, entre otras cosas, la colocación en hogares de guarda, la Kafala del Derecho Islámico, la adopción, o de ser necesario la colocación en instituciones adecuadas de protección de menores. Al considerar las soluciones, se prestará particular atención a la conveniencia de que haya continuidad en la educación del niño y a su origen étnico, religioso, cultural y lingüístico.

Derechos del Menor. Artículo 21.

Los Estados partes que reconocen o permiten el sistema de adopción cuidarán de que el interés superior del niño sea la consideración primordial y:

  1. Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por las autoridades competentes, las que determinarán, con arreglo a las leyes y a los procedimientos aplicables y sobre la base de toda la información pertinente y fidedigna, que la adopción es admisible en vista de la situación jurídica del niño en relación con sus padres, parientes y representantes legales y que, cuando así se requiera, las personas interesadas hayan dado con conocimiento de causa su consentimiento a la adopción sobre la base del asesoramiento que pueda ser necesario;
  2. Reconocerán que la adopción en otro país puede ser considerada como otro medio de cuidar del niño, en el caso de que este no pueda ser colocado en un hogar de guarda o entregado a una familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada en el país de origen;
  3. Velarán por que el niño que haya de ser adoptado en otro país goce de salvaguardias y normas equivalentes a las existentes respecto de la adopción en el país de origen;
  4. Adoptarán todas las medidas apropiadas para garantizar que, en el caso de adopción en otro país, la colocación no dé lugar a beneficios financieros indebidos para quienes participan en ella;
  5. Promoverán, cuando corresponda, los objetivos del presente artículo mediante la concertación de arreglos o acuerdos bilaterales o multilaterales y se esforzarán, dentro de este marco, por garantizar que la colocación del niño en otro país se efectúe por medio de las autoridades u organismos competentes.

Derechos del Menor. Artículo 22.

  1. Los Estados partes adoptarán medidas adecuadas para lograr que el niño que trate de obtener el estatuto de refugiado o que sea considerado refugiado de conformidad con el derecho y los procedimientos internacionales o internos aplicables reciba, tanto si esta sólo como si está acompañado de sus padres o de cualquier otra persona, la protección y la asistencia humanitaria adecuadas para el disfrute de los derechos pertinentes enunciados en la presente Convención y en otros instrumentos internacionales de derechos humanos o de carácter humanitario en que dichos Estados sean partes.
  2. A tal efecto los Estados partes cooperarán, en la forma que estimen apropiada, en todos los esfuerzos de las Naciones Unidas y demás organizaciones intergubernamentales competentes u organizaciones no gubernamentales que cooperen con las Naciones Unidas por proteger y ayudar a todo niño refugiado y localizar a sus padres o a otros miembros de su familia, a fin de obtener la información necesaria para que se reúna con su familia. En los casos en que no se pueda localizar a ninguno de los padres o miembros de la familia, se concederá al niño la misma protección que a cualquier otro niño privado permanente o temporalmente de su medio familiar, por cualquier motivo, como se dispone en la presente Convención.

Derechos del Menor. Artículo 23.

  1. Los Estados partes reconocen que el niño mental o físicamente impedido deberá disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, le permitan llegar a bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en la comunidad.
  2. Los Estados partes reconocen el derecho del niño impedido a recibir cuidados especiales y alentarán y asegurarán, con sujeción a los recursos disponibles, la prestación al niño, que reúna las condiciones requeridas y a los responsables de su cuidado, de la asistencia que se solicite y que sea adecuada al Estado del niño y a las circunstancias de sus padres o de otras personas que cuiden de él.
  3. En atención a las necesidades especiales del niño impedido, la asistencia que se preste conforme al párrafo 2 del presente artículo será gratuita siempre que sea posible, habida cuenta de la situación económica de los padres o de las otras personas que cuiden del niño, y estará destinada a asegurar que el niño impedido tenga un acceso efectivo a la educación, la capacitación, los servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, la preparación para el empleo y las oportunidades de esparcimiento, y reciba tales servicios con el objeto de que el niño logre la integración social y el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y espiritual, en la máxima medida posible.
  4. Los Estados partes promoverán, con espíritu de cooperación internacional, el intercambio de información adecuada en la esfera de la atención sanitaria preventiva y del tratamiento médico psicológico y funcional de los niños impedidos, incluida la difusión de información sobre los métodos de rehabilitación y los servicios de enseñanza y formación profesional, así como el acceso a esa información a fin de que los Estados partes puedan mejorar su capacidad y conocimientos y ampliar su experiencia en estas esferas. A este respecto, se tendrán especialmente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.

Derechos del Menor. Artículo 24.

  1. Los Estados partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. Los Estados partes se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios.
  2. Los Estados partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán las medidas apropiadas para:

Derechos del Menor. Articulo 27.

  1. Los Estados partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.
  2. A los padres u otras personas encargadas del niño les incumbe la responsabilidad primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios económicos, las condiciones de vida que sean necesarias para el desarrollo del niño.
  3. Los Estados partes, de acuerdo con las condiciones nacionales y con arreglo a sus medios, adoptarán medidas apropiadas para ayudar a los padres y a otras personas responsables por el niño a dar efectividad a este derecho y, en caso necesario, proporcionarán asistencia material y programas de apoyo, particularmente con respecto a la nutrición, el vestuario y la vivienda.
  4. Los Estados partes tomarán todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los padres u otras personas que tengan la responsabilidad financiera por el niño, tanto si viven en el Estado parte como si viven en el extranjero. En particular, cuando la persona que tenga la responsabilidad financiera por el niño resida en un Estado diferente de aquel en que resida el niño, los Estados partes promoverán la adhesión a los convenios internacionales o la concertación de dichos convenios, así como la concertación de cualesquiera otros arreglos apropiados.

Derechos del Menor. Artículo 28.

  1. Los Estados partes reconocen el derecho del niño a la educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán en particular:
    1. Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos;
    2. Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la enseñanza secundaria, incluida la enseñanza general y profesional, hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan acceso a ella y adoptar medidas apropiadas tales como la implantación de la enseñanza gratuita y la concesión de asistencia financiera en caso de necesidad;
    3. Hacer la enseñanza superior accesible a todos, sobre la base de la capacidad, por cuantos medios sean apropiados;
    4. Hacer que todos los niños dispongan de información y orientación en cuestiones educacionales y profesionales y tengan acceso a ellas;
    5. Adoptar medidas para fomentar la asistencia regular a las escuelas y reducir las tasas de deserción escolar.
  2. Los Estados partes adoptarán cuantas medidas sean adecuadas para velar porque la disciplina escolar se administre de modo compatible con la dignidad humana del niño y de conformidad con la presente Convención.
  3. Los Estados partes fomentarán y alentarán la cooperación internacional en cuestiones de educación, en particular a fin de contribuir a eliminar la ignorancia y el analfabetismo en todo el mundo y de facilitar el acceso a los conocimientos técnicos y a los métodos modernos de enseñanza. A este respecto, se tendrán especialmente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.

Derechos del Menor. Artículo 29.

  1. Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley.
  2. Los miembros de las Fuerzas o Institutos armados o de los Cuerpos sometidos a disciplina militar podrán ejercer este derecho sólo individualmente y con arreglo a lo dispuesto en su legislación específica.

Artículo de reflexión realizado por María Jesús Barreñada Muñoz, abogada experta en derecho de familia, abogada mediadora y miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia.