El papel de la mujer en la política.

Liderazgo político

Los  medios  de  comunicación  tienen  una  fuerte  influencia  en  la sociedad, por lo que, dependerá mucho de cómo enfoquen las situaciones para crear una imagen y una idea a sus transmisores, esto es, los ciudadanos. En el campo de la política, a las mujeres que se dedican a ella, los medios de comunicación las suelen situar en primer lugar como mujeres y luego como políticas. Aunque cada vez son más aquellas que tienen altos cargos dentro del mundo político, lo cierto es que, todavía hoy las mujeres son más invisibles que los hombres, a pesar de que puede ser que estén más capacitadas o mejor posicionadas. Además ellas tienen que enfrentarse no solo a su profesión, sino también a su vida personal. Con los hombres suelen ser menos críticos en cuanto a su imagen o vida personal, mientras que a las mujeres se las analiza en esos campos. Influyen por tanto, sus aptitudes como profesionales de la política, pero también se hace hincapié en la estética y en la vida familiar.

 

Como decíamos, los medios de comunicación son los que reproducen y crean los modelos, tanto masculinos como femeninos, y ello implica que indirectamente van a construir estereotipos acerca de lo que es considerado adecuado del ser mujer y del ser hombre, y muchas veces esos roles son negativos para la mujer, máxime cuando su carrera profesional es de renombre, como sucede en el mundo de la política.

 

Aunque sí es cierto que los medios día a día tienden a ser más flexibles y  compresivos  con  las  mujeres  políticas,  aún  queda  camino  por recorrer. Cada vez son más las mujeres que ostentan altos cargos, pero seguimos  viendo  que  la  mayoría  de  ellas  ocupan  puestos  de  baja responsabilidad, aunque sea dentro de la política, y aquellas que tienen grandes puestos, no son ni reconocidas ni valoradas todo lo que deberían.   Prueba   de   ello,   es   que   aún   contando   con   grandes profesionales femeninas, a día de hoy, todavía no ha habido, ni siquiera como candidata, una mujer presidenta del gobierno, aunque sí mujeres con altos cargos como secretarias del gobierno o presidentas de comunidades autónomas. Pero, para ellas, llegar a ocupar esos puestos supone el doble de esfuerzo y la mitad de valoración que la de sus compañeros masculinos, y mucha culpa es de los medios de comunicación, ya que son ellos quienes nos construyen las ideas para que nosotros nos creemos un referente, por lo que deberían ser ellos quienes representaran mejor a las mujeres, en este caso políticas, mejorando indirectamente nuestro sistema democrático. Los medios deben tener una perspectiva de género que mejore el contenido de las noticias utilizando la diversidad de voces y perspectivas que existen en la sociedad. Y, al mismo tiempo, es necesario dotar de herramientas de pensamiento crítico a los ciudadanos para que éstos puedan reclamar una cobertura menos estereotipada por parte de los medios. Ya que la presencia de las mujeres en la esfera pública es un proceso imparable, ciudadanía y medios han de hacer lo posible para conseguir una normalidad democrática donde las mujeres ocupen cargos políticos ejecutivos sin que sean asociadas a estereotipos de género que puedan menospreciar sus propios logros. Esto, ayudaría también a eliminar muchas  de  las  barreras  con  las  que  se  ven  obligadas  a  lidiar  las mujeres día a día, sobre todo en el terreno laboral, pues partiríamos de modelos que tienen una relevante trascendencia en la sociedad.

 

 ¿Qué modelos de liderazgo prevalecen en las candidatas políticas?

De  los  cinco  modelos  tradicionales  de  liderazgo  que  conocemos, podemos decir que los dos primeros, el liderazgo del rasgo y el carismático, no prevalecen en nuestras candidatas políticas actuales, principalmente porque no admiten a las mujeres como fuerza política. Las mujeres no pueden gobernar a los hombres, aunque sí a otras mujeres, pero en ámbitos sin especial poder. En niveles de política, la mujer no tiene camino.

 

El tercer modelo, el llamado liderazgo situacional, a pesar de que dota a la mujer de mayor poder, tampoco tiene cabida en las mujeres políticas, básicamente porque otorga poder a la mujer en ambientes donde principalmente existen mujeres, como pueden ser las maestras o las enfermeras (profesiones principales de las mujeres), pero no en profesiones tradicionalmente masculinas, como es el mundo de la política, máxime cuando dicha profesión da un grandísimo poder a quien la ejerce sobre los demás.

 

Un modelo que si prevalece en las candidatas, es el de liderazgo relacional, por ser el primero que aboga por dar protagonismo a la mujer como agente de liderazgo. Teniendo en cuenta que entre sus características se encuentra la motivación, la empatía o el trabajo en equipo, no resulta difícil que dicho modelo se encuentre entre nuestras políticas femeninas si tenemos en cuenta que son ellas quienes más desarrolladas tienen dichas características. Las mujeres tienen una mayor capacidad relacional, por lo que respecto a los hombres, son mejores transmisoras y emocionales. En la carrera política la empatía, motivación o trabajo en equipo, son absolutamente necesarios. Necesitamos que nuestros líderes se relacionen con nosotros, y sean capaces de transmitirnos seguridad, a la vez que confianza, para poder tener fe en ellos.

 

El  último  de  los  modelos,  el  del  liderazgo  servidor,  considero  que también  prevalece  en  las  candidatas  femeninas,  aunque  quizás  en menor medida que el anterior. Para este modelo, es necesario que los líderes sean conscientes de las preocupaciones de sus colaboradores, sientan empatía hacia ellos y colaboren en el desarrollo de todo su potencial, poniendo sus necesidades por delante de las propias. Es un liderazgo ético que busca el servicio a los integrantes de la organización y de la sociedad en general. Por lo que, en ese sentido, aunque no todas, las mujeres cuentan con una mayor empatía y sensibilización hacía los demás y a ponerse en su lugar que los hombres. Si entre las características de este modelo se encuentran, entre otras, la escucha activa, empatía, capacidad de persuasión para convencer, autoconocimiento…   como   decíamos,   las   mujeres   tienen   mayor capacidad y son aptas para poder desempeñar dichas funciones. La mujer está capacitada para llegar a liderar desde lo más alto, y este modelo permite romper el techo de cristal de la mujer, quien puede llegar a altos cargos, sin necesidad de quedarse en el nivel intermedio, pues busca potencializar a la mujer.

Este articulo ha sido redactado por Maria Jesus Barreñada Muñoz, perteneciente al despacho ARE-2 Abogados, www:are2abogados.com, en nuestro despacho la primera consulta es gratuita, y además financiamos los procedimientos, por ello si tienen alguna duda en relación con esta materia lo mejor es que contacte con nosotros en los teléfonos 91-5472525, 902-447722, 665508441, o a través del correo are2abogados.com