LA INSTITUCIÓN FAMILIAR Y LA EDUCACIÓN EN LA IGUALDAD

¿Qué significa que algunos valores tienen pretensión de universalidad?

Cuando hablamos de los valores, en verdad hacemos referencia a un conjunto de características e ideales que las personas adquirimos en función de la realidad que vivimos, hacia otras personas, cosas o situaciones, y que van a determinar nuestro comportamiento.

 

En el mundo conviven muchas culturas y sociedades, y cada una de ellas construye sus propios valores. Cada cultura comienza desde sus inicios adquiriendo determinados modelos de conducta, y creando normas y reglas en función de aquello que considera bueno y aquello que considera malo, para al fin construir su sociedad bajo unos pilares fundamentales, unos principios por los que regirse, esto es, unos valores. Por eso mismo, existen multitud de culturas, porque cada una crea sus propios valores y éstos suelen diferir entre unas y otras. Pero a pesar de los diferentes valores que puedan existir en los diversos grupos sociales, lo cierto es que hay una característica que las une a todas; todas las culturas están formadas por seres humanos, y por lógica, siempre existen ciertos valores que son iguales para todos, es decir, algunos valores son universales, porque están presentes en todas las culturas precisamente por el hecho de ser personas.

 

Los seres humanos, por mi diferentes que podamos llegar a ser entre nosotros, y entre nuestras culturas y civilizaciones, nunca vamos a dejar de ser seres humanos, por lo que partimos de un mismo origen que implica que, aunque haya muchos aspectos que no compartamos y sean diferentes o incluso contrarios entre unas culturas y otras, siempre habrá determinadas cualidades que compartiremos por el mero hecho de ser semejantes.

 

Un ejemplo, pueden ser los valores morales plasmados a través de los derechos fundamentales. Como decía Shirin Ebadi: “Los derechos humanos encarnan los valores fundamentales de las civilizaciones humanas.”

 

¿Toda educación es una educación en valores? 

 

No cabe duda de que los maestros son una pieza fundamental en el desarrollo y sobre todo en la educación de los más pequeños, puesto que a menudo los niños toman como modelos de referencia a sus profesores. Por ello, es imprescindible que éstos no se limiten a enseñar únicamente su asignatura, sino que deben emplearse también en proporcionar una educación en valores, porque es algo que afecta a todos los alumnos, aunque sea indirectamente. Los profesores siempre muestran parte de sus valores (manera de enseñar, de corregir, de pensar…) y deben esforzarse en enseñar a sus alumnos a construir sus propios valores, a ser capaces de pensar por sí mismos y no plagiar las conductas de los demás, aunque no es una tarea sencilla, es muy necesaria. Cuanto más pequeños seamos, más sencillo nos resultará adquirir valores, y mejores personas seremos, debido a que los valores perduran en el tiempo. En muchas ocasiones nos empeñamos en cambiar conductas, sin pensar en lo variables que pueden llegar a ser.

 

Por tanto, toda educación es una educación en valores, pero de manera indirecta, porque aunque no quieran, los maestros influyen en los pensamientos y comportamientos de los alumnos, porque éstos, debido a su edad, son muy vulnerables, por ello, deberíamos basar la educación en una educación donde primen los valores, para ser capaces de construir personas fuertes de principios, además de personas formadas y preparadas.

 

 

Este articulo ha sido redactado por Maria Jesus Barreñada Muñoz, perteneciente al despacho ARE-2 Abogados, www:are2abogados.com, en nuestro despacho la primera consulta es gratuita, y además financiamos los procedimientos, por ello si tienen alguna duda en relación con esta matera lo mejor es que contacte con nosotros en los teléfonos 91-5472525, 902-447722, 665508441, o a través del correo are2abogados.com