Legítima Defensa

El fundamento de la Legítima Defensa radica en esencia en la necesidad de hacer prevalecer el Derecho sobre actos ilícitos (típicos y antijurídicos) que atentan contra bienes jurídicos individuales (vida, salud, bienes, morada, etc.), propios o de terceros.

Legítima Defensa

– La doctrina y jurisprudencia frente a la posibilidad de Legítima Defensa ante ataques contra bienes jurídicos colectivos

En principio, la mayoría de la doctrina y jurisprudencia niega la posibilidad de legítima defensa ante ataques contra bienes jurídicos colectivos, aunque dicha posibilidad en mi opinión no puede descartarse de plano (por ejemplo, A encierra a B en una habitación -artículo 163 del Código Penal-, porque es un terrorista que se dispone a envenenar los depósitos de agua de una ciudad -artículo 365 del Código Penal-).

Legítima Defensa y Derecho penal

– Elementos objetivos para apreciar:

Los elementos objetivos que han de concurrir para apreciar Legítima Defensa son los siguientes:

a. Agresión ilegítima

Entendida como puesta en peligro de un bien jurídico como consecuencia de un acto doloso (si fuera imprudente cabría estado de necesidad) típico y antijurídico (no es necesario que el agresor sea además culpable). La agresión ilegítima tiene que ser:

. Real: si no lo es habrá Legítima Defensa putativa, que constituye un supuesto de error de prohibición (por ejemplo, A cree que actúa en legítima defensa frente a B, cuando en realidad B es un amigo suyo que sólo quiere darle un susto).

. Actual o inminente: no cabe Legítima Defensa cuando la agresión ha cesado.

En caso de defensa de la morada o de sus dependencias, y de acuerdo con el artículo 20.4.1º del Código Penal, sólo se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla o en éstas.

b. Necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler la agresión

Exige que el medio elegido para la defensa sea el menos lesivo posible y utilizado con la menor intensidad posible, atendiendo a las circunstancias concurrentes del hecho (por ejemplo no sería racional responder a una injuria -delito contra el honor- con un disparo al corazón del agresor)

c. Falta de provocación suficiente por parte del defensor

La jurisprudencia niega la Legítima Defensa en supuestos de riña mutuamente aceptada por entender que existe provocación mutua.

María Jesús Barreñada - Are2 Abogados Este articulo ha sido redactado por Maria Jesus Barreñada Muñoz, perteneciente al despacho ARE-2 Abogadoswww:are2abogados.com, en nuestro despacho la primera consulta es gratuita, y además financiamos los procedimientos, por ello si tienen alguna duda en relación con esta materia lo mejor es que contacte con nosotros en los teléfonos 91-5472525, 902-447722, 665508441, o a través del correo are2abogados.com

 

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