En ocasiones acuden personas muy preocupadas en relación a la prescripción de medicamentos, y preguntan si el médico esta o no obligado a tener que recetar siempre genéricos, o si puede también recetar otro tipo de medicamentos. En relación a ello tratamos a través de estas breves líneas clarificarles un poco su situación:

La libertad de prescripción se basa en la competencia del médico para prescribir una determinada sustancia o su correspondiente terapéutico, no en si debe tener un nombre comercial u otro. De hecho en muchos de los hospitales se prescribe por principio activo o existen protocolos de intercambio terapéutico para los trata¬mientos más habituales de los pacientes que ingresan.
De acuerdo con el Código de Ética y Deontología médica, el médico debe disponer de libertad de prescripción y es ineludible que debe procurar la mayor eficacia de su trabajo y el rendimiento óptimo de los medios que la sociedad pone a su disposición.

La libertad de ejercicio de la profesión, en cuanto derecho constitucionalmente reconocido en el art. 36 de la Constitución , vincula a todos los poderes públicos y es directamente aplicable, siendo una manifestación del mismo la libertad de prescripción de los médicos. Por tanto, la libertad de prescripción, que conforma parte del núcleo esencial del citado derecho al libre ejercicio a la profesión no es absoluta, encontrando sus límites, entre otros, en los demás derechos también constitucionalmente reconocidos. En concreto, en los art. 41 y 43 de la Constitución que, respectivamente, reconocen el derecho a la protección de la salud y el mantenimiento, por parte de los poderes públicos de un régimen de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad.

Existe el deber deontológico de prescribir con responsabilidad y moderación. La Organización Mundial de la Salud indica que «un enfermo debe recibir el medicamento más indicado para su situación clínica, con la pauta terapéutica más adecuada, durante el tiempo necesario y de forma que suponga el menor costo posible para el paciente y la comunidad».

Es conveniente recordar lo que dice la Jurisprudencia del Tribunal Supremo: El médico es el prescriptor, el encargado de señalar el tratamiento terapéutico. A veces, éste consiste en una o varias intervenciones quirúrgicas, otras en régimen dietético y las más, en la prescripción de medicamentos. Así, cuando el médico prescribe un tratamiento consistente en el uso y consumo de un fármaco, incumbe a dicho facultativo la información sobre su utilización y dosificación. La selección del medicamento adecuado para el tratamiento de una enfermedad supone un juicio clínico que ha de sopesar y valorar riesgos y beneficios en su operatividad. Conocer la enfermedad y los males que puede generar al paciente en el curso de su evolución, pero ello requiere un acertado diagnóstico. Por tanto, el médico es el encargado de señalar el tratamiento terapéutico individualizando en función de la respuesta del paciente y de prescribir el uso o consumo de un medicamento y su control.

Dentro de la libertad de prescripción, la exclusión de la prestación farmacéutica de determinados medicamentos que están en circulación puede coaccionar la libertad de ejercer la profesión médica pues aunque puedan existir medicamentos equivalentes en la prestación farmacéutica, la libertad de ejercicio determina prescribir los que él estime oportunos aunque uno de ellos, el elegido, fuera uno de los excluidos de la prestación.

Finalmente, el artículo 85 de la Ley 29/2006 de 26 de julio en la redacción dada al mismo por el Real Decreto Ley 16/2012 de 20 de abril, establece en su primer apartado que establece que la prescripción de medicamentos en el Sistema Nacional de Salud se efectuará en la forma más apropiada para el beneficio de los pacientes, a la vez que se protege la sostenibilidad del sistema, y en su apartado segundo que para los procesos crónicos cuya prescripción se corresponda con la continuidad del tratamiento, la prescripción podrá realizarse por denominación comercial, siempre y cuando ésta se encuentre incluida en el sistema de precios de referencia o sea la de menor precio dentro de su agrupación homogénea.

Por todo lo anterior, en el caso de que se desee solicitar información más precisa en relación a este supuesto, ya sea medico o paciente, si en relación a su caso tiene alguna duda, lo mejor es que contacte con ARE-2 Abogados, 91-5472525, 665508441, 902447722, la primera consulta es gratuita y en ella analizaremos su caso concreto.

María Jesús Barreñada - Are2 Abogados
Articulo de reflexión realizado por María Jesús Barreñada Muñoz, letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, con más de 23 años de experiencia profesional.