¿Son necesarias las políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres?.

¿Hay que hacer grandes inversiones para implementar un plan de igualdad en una organización?

1.- ¿Son necesarias las políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres?

Las políticas de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres siguen  siendo,  actualmente,  fundamentales  en  la  sociedad,  y  lo seguirán siendo mientras no se acabe por completo con la desigualdad de género, precisamente porque las políticas actúan como mecanismos para lograr la igualdad. Como hemos venido diciendo en otros trabajos, la desigualdad de género surge en la sociedad, a raíz de una manera costumbrista de pensamiento donde los hombres poseen más poder que las mujeres, y para acabar con dicha idea, es necesario la creación de acciones específicas para corregir la situación de desigualdad hacia las mujeres y para que todas las políticas respondan a las necesidades de hombres y mujeres.

En ese sentido, si tenemos en cuenta que las políticas de igualdad de oportunidades   entre   mujeres   y   hombres   tienen   como   finalidad garantizar que las mujeres y los hombres puedan participar de forma igualitaria en todas las esferas de la vida y actividades (económica, política, social, de toma de decisiones…), de forma que se beneficien de igual manera en el desarrollo y progreso de la sociedad a la que pertenecen, su existencia es imprescindible para lograrlo, máxime cuando, aunque ahora vuelve a estar en auge la necesidad de igualdad y cada vez se van haciendo más logros y aunque poco a poco vayamos haciendo logros, todas las personas debemos ser iguales, así lo recoge nuestra norma suprema, la Constitución Española, por lo que, hasta que dicho precepto no esté asimilado en la práctica, debemos esforzarnos por mantener políticas de igualdad  que  luchen  por  el  cambio  social,  político,  económico  y educativo respecto al poder que  tienen hombres y mujeres, pues a fin de cuentas, hombres y mujeres representan el 100 por cien del capital humano (siendo 50% cada uno), y eso debe aprovecharse, y no conformarnos.

2.- ¿Hay que hacer grandes inversiones para implementar un plan de igualdad en una organización?

Evidentemente un plan de igualdad supone una inversión económica, ya que estamos ante un proyecto que necesita recursos, que debe ser desarrollado y adaptado a cada organización, por lo que es imprescindible contar con profesionales especializados y con los mecanismos adecuados para tener la mayor probabilidad de éxito. Un plan de igualdad, además de establecer las pautas a seguir para acabar con la desigualdad, recoge la forma de organización, así como la manera de utilización del capital que posee, esto es, por un lado el capital económico, y por otro, el capital social.

La mayoría de organizaciones son reticentes al desarrollo de planes de igualdad porque tienen la creencia de que supone un gasto y un desembolso económico grande, cuando la realidad es muy diferente. De hecho, la mayor inversión de un plan de igualdad es el factor humano. Es cierto que los planes deben presupuestarse y hay que realizar un análisis para tener constancia y consciencia de la inversión a realizar, pero sin duda, el aspecto más importante es la utilización del capital humano y la forma en que sean ellos mismos quienes acaben con la desigualdad.

Los planes de igualdad se aplican sobre todo en empresas, por lo que para   lograr   la   igualdad   de   oportunidades   de   trabajadores   y trabajadoras, habrá que lograr que en gran medida, sean ellos mismos, quienes cambien su actitud y su idea de pensamiento.

En conclusión, implementar un plan de igualdad en una organización tiene un coste económico, pero sobre todo debemos hablar de inversión y desarrollo personal. Las mujeres son tan valiosas como los hombres por lo que hay que luchar por planes encargados de dar alas a las mujeres dentro de su entorno profesional, reconociendo su talento y dejando que asuman puestos directivos y de gran responsabilidad, ayudando a la conciliación de la vida familiar y personal, aprovechando el talento de ambos para sacar el máximo posible del factor humano.

3.- ¿Tener un agente de igualdad en la organización funciona y tiene perspectivas?

Para obtener una igualdad de género, y en concreto, igualdad de oportunidades en el mundo laboral se necesitan, como decíamos en la pregunta número uno, políticas de igualdad, ya que son ellas quienes van a establecer las pautas a seguir y las formas de proceder pero, para obtenerla, es absolutamente imprescindible contar con un profesional en la materia que sirva de guía durante todo el proceso, y es ahí donde entra la figura del agente de igualdad.

Aunque los agentes de igualdad sigan siendo grandes desconocidos, es cierto que se van produciendo avances, de tal forma, que podemos decir que en la actualidad existe tal profesión, y son muchas compañías las que cuentan con sus servicios. Buscamos acabar con la desigualdad de género, y con todo lo que ello supone, encontrando a la vez los grandes beneficios de aplicar la igualdad.

Los agentes de igualdad van a trabajar directamente con los integrantes de una organización, desde los jefes, directivos o altos cargos, hasta los trabajadores y trabajadoras, buscando la corrección de sus pensamientos y puntos de vista. Ello implica, que aunque la principal tarea del agente de igualdad sea promocionar a la mujer dentro de las organizaciones, haciendo que tengan el reconocimiento que merecen, haciendo que sus logros valgan igual que el de sus compañeros del género masculino, buscando la conciliación de la vida familiar y laboral, acabando con los techos de cristal a los que se ven obligadas a enfrentarse las mujeres, e incluso erradicar la ideología de separación de género, haciendo entender y concienciando que cualquier persona puede dedicarse a cualquier desempeño profesional, sin que nada tenga ver su sexo, pues no existen en verdad profesiones de hombres o profesiones mujeres, sino profesiones para personas capacitadas para desempeñarlas.

Las mujeres tienen un potencial y un talento valiosísimo que no debe ser desaprovechado. Ellas tienen el derecho, al igual que sus compañeros, de desarrollar grandiosas carreras laborales, y llegar a lo más alto, y no verse frenadas por pensamientos anticuados en donde los hombres tienen prioridad ante ellas, o en donde las mujeres son quienes deben dedicarse al hogar, pues ésta idea, mantenida durante años, ha pesado y pesa todavía, en el desarrollo laboral de las mujeres. Necesitamos crear nuevas conciencias y acabar con viejas costumbres, como se comentaba en el video, necesitamos una palanca de cambio, que cambie el chip a las personas, y las convierta en absolutos defensores de la igualdad, y por ello, necesitamos a los agentes de igualdad, porque ellos son los encargados de guiarnos en el camino, y que podamos lograr mejorar la situación de las mujeres, y automáticamente la de las empresas y la sociedad en el mundo laboral y social. Además, ya no solo en lo que concierne a la igualdad de género, sino a la perspectiva del trabajo en general, porque son capaces de enseñarnos a trabajar mejor y con mayor motivación, algo que sin duda hace mucha falta hoy en día, en donde la precariedad de los trabajos, y lo que es peor, la falta de ellos, nos ha hecho generar un sentimiento de vacío y desmotivación absoluto, y que por supuesto, queda reflejado en los resultados finales. Existe la tendencia de que cuanto más trabajemos, mayores beneficios obtendremos, sin embargo, esta idea bien llevada a la práctica actualmente, es totalmente falsa, ser más  productivos  no  implica  trabajar  más  tiempo,  implica  trabajar mejor, más a gusto. Si las personas están contentas y motivadas, realizarán su trabajo con mayor dedicación y menor esfuerzo, por lo que los resultados serán a la fuerza satisfactorios, más que aquellos que se ven obligados a trabajar más horas, por obligación y poca recompensa y reconocimiento, por lo que, a pesar de dedicar más tiempo, el esfuerzo es mayor, pero la dedicación es menor, por lo tanto, los resultados son peores. En este plano puede y debe actuar también el agente de igualdad.

Como  proponían  algunos  de  los  invitados al programa, a veces, es productivo y enriquecedor echar un vistazo a los demás países, sobre todo a aquellos que nos llevan ventaja en este sentido, para que nos sirvan de reflejo, y poder aprender de ellos, captando las ideas y actividades y aplicarlas a nuestros proyectos.

La figura del agente de igualdad, lleva poco tiempo entre nosotros para evaluar el impacto a grandes escalas, pero sin duda, a corto plazo las perspectivas son estupendas, y viendo la labor que desempeñan, y las funciones que tienen atribuidas, con toda seguridad, a largo plazo, podremos confirmar que su existencia es esencial y fundamental para acabar con la desigualdad de género.

Este articulo ha sido redactado por Maria Jesus Barreñada Muñoz, perteneciente al despacho ARE-2 Abogados, www:are2abogados.com, en nuestro despacho la primera consulta es gratuita, y además financiamos los procedimientos, por ello si tienen alguna duda en relación con esta materia lo mejor es que contacte con nosotros en los teléfonos 91-5472525, 902-447722, 665508441, o a través del correo are2abogados.com